Y es como que a veces me dan ganas de todo pero después no quiero nada... o no hago nada.
La cantidad de impulsos que uno reprime y todo por... ¿Por qué? ¿A qué le tengo miedo?
¿A lo que sientas? ¿A lo que vayas a pensar? ¿A realmente conocerte? ¿Qué es eso que me impide liberarme de forma completa? No lo sé, pero no voy a dejar de buscarlo hasta acabar con ese impedimento que me separa de la espontaneidad que tanto anhelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario